¿Qué tanto nos favorecen los edificios saludables?

¿Qué tanto nos favorecen los edificios saludables?

Las ciudades están creciendo a un ritmo acelerado, millones de personas conviven a diario en departamentos y edificios; sitios que están siendo modernizados para aportar todos los beneficios de los edificios saludables, arquitecturas óptimas para el bienestar del ser humano.

Ya sean edificios que estén construidos para servir como viviendas, o bien, lugares empresariales, estos han pasado a formar parte de nuestro ambiente, por lo que es cada vez más común observar nuevos edificios por doquier.

pero un edificio además de brindarnos refugio, debe ser un lugar limpio y cómodo para que podamos desempeñar dentro de él, nuestras tareas diarias.

Los edificios saludables

Bajo esta idea es que nace el término de edificio saludable, el cual se basa en una construcción o espacio cerrado que ofrezca todas las condiciones para el normal desenvolvimiento de las personas, pero a su vez también esté optimizado para incentivar la productividad y la comodidad de las personas dentro de él.

Hoy en día la salud y el cuidado personal se han convertido en temas principales, debido a la pandemia del COVID-19, haciendo énfasis en que todos debemos ser vigilantes de mantener un espacio limpio y enfocarnos en que el aire que respiramos se encuentre en un estado óptimo.

Características de los edificios saludables

Es esta una de las principales características de los edificios saludables, el brindar una ventilación adecuada y que reduzca al máximo la concentración de elementos tóxicos como dióxido de carbono, humo de cigarrillos o algún tipo de virus perjudicial.

Además de asegurar que la calidad del aire sea la mejor dentro del edificio saludable, se es necesario mantener un clima y una humedad propicia para que la temperatura corporal y la salud en general de las personas no se vean afectadas.

Este aislamiento térmico también ayudará a mantener un espacio tranquilo y libre de cualquier ruido perturbador proveniente del exterior.

Si una edificación cumple con estas premisas básicas, puede ser considerada como un edificio saludable y es probable que brinde todos los beneficios propios de un edificio de su estilo.

No obstante, para que un edificio cuente con estas características no solo basta con mantener limpios los espacios interiores, sino que tanto su diseño, como los materiales para su construcción deben ser los adecuados.

Entre las características físicas de los edificios saludables encontramos que estos deben contar con una iluminación natural ideal, no debe ser pintado con elementos contaminantes y usar en él materiales propios de la naturaleza como madera o piedras.

Beneficios de los edificios saludables

Sin duda que todos deseamos poder disponer de todos los beneficios de los edificios saludables, siendo el más importante el referente al aire limpio, fundamentalmente porque este es el motor de la vida, 3 minutos sin aire representaría la muerte.

De hecho, se sabe que el estar en un espacio con aire no toxico, favorece nuestro desempeño laboral.

Igualmente, estos sitios con una temperatura térmica adecuada nos ayudan a mantener nuestra presión sanguínea estable.

No solo las personas se ven favorecidas individualmente al estar dentro de un edificio saludable, sino que las empresas y los establecimientos que ocupan este edificio también observarán las ventajas de pertenecer a esta clase de edificaciones.

Los empleados tendrán una mayor productividad y no tendrán motivos para ausentarse. Lo mismo sucede en caso que el edificio pertenezca a una institución educativa o de cualquier otro estilo.

Así que podemos ver que son diversos los beneficios de los edificios saludables hacia la sociedad en general, el crear más de edificios de esta clase ayudará a cuidar el ambiente y establecer urbanismos más saludables y atractivos para todos.

¿Deseas que te asesore un experto?

Aplicaciones Y Usos En La Desinfección Del Aire